Dolor de Estómago, Vómitos y Diarrea

Que buscar y que hacer

El malestar estomacal, junto con el vómito, la diarrea y el letargo general, pueden estropear cualquier actividad familiar. Si sus hijos tienen cualquiera de estos terribles problemas en la barriguita, podemos ayudarlos. Los síntomas relacionados con el dolor de estómago pueden ser el resultado de una amplia gama de enfermedades. Desde los bebés, cuyo sistema digestivo todavía inmaduro, hasta los malos hábitos alimenticios de los niños mayores, el malestar gástrico puede causar intenso dolor y algunos pueden poner en peligro la vida.

Hay muchas razones por las que un niño puede tener molestias en el estómago. Averiguar qué es lo que está causando el dolor puede ser difícil, especialmente si tratamos con un niño pequeño que no puede comunicarle exactamente cómo se siente. Es algo común en los niños y la mayoría de las veces no es nada grave. Pero aun así queremos que los pequeños se sientan mejor. Estas son algunas señales de que su hijo puede estar teniendo problemas estomacales:

  • Está irritable o malhumorado
  • No duerme ni come
  • Llora más de lo normal
  • Diarrea
  • Vómitos
  • Dificultad para estar quieto (retorcer o tensar los músculos)
  • Hace caras que muestran dolor (apretando los ojos cerrados, haciendo muecas)

Lo Que Usted Puede Hacer

Si su hijo es menor de tres meses, puede estar lidiando con un cólico. Los signos del cólico incluyen: llorar más en la noche, llorar por lo menos 3 horas durante 3 días a la semana (o más) durante por lo menos 3 semanas, tirar de las piernas hasta el pecho cuando lloran, tener muchos gases. Trate de envolver al niño en una manta, sosténgalo y camine o mécelo, distráigalo con sonidos o dele un chupete.

El dolor de estómago también puede ser causado por tener gases. El gas puede provenir de bacterias en los intestinos, la deglución de aire, problemas para digerir, y por problemas con la leche materna cuando la madre come ciertos alimentos. Puede tratar de cambiar el tipo de fórmula que está usando o si está amamantando, trate de determinar qué alimentos le están dando problemas al bebé.

El estreñimiento es una causa muy común de dolor de estómago. Echa un vistazo a sus evacuaciones intestinales. Si lo que están saliendo es duro y seco – o si no sale nada en absoluto – pueden estar estreñidos. El estreñimiento puede ser causado por contener las deposiciones, no comer suficientes alimentos ricos en fibra (frutas y verduras), no beber suficiente agua, cambios en la dieta o la rutina, medicamentos y alergias a la leche. Para ayudarlo, necesita hacer que las heces vuelvan a transitar. Trate de que el niño beba jugo de ciruelas pasas, elimine alimentos como la leche y el queso de su dieta (u otros alimentos que pueden causar estreñimiento), asegúrese de que estén haciendo actividad física regular y de que no vayan al baño sin necesidad.

Cuando Llamar Al Médico

Si un dolor estomacal ataca repentinamente a su hijo o si simplemente no desaparece, es probable que sea el momento de ver al médico. Los síntomas adicionales que el médico debe conocer son

  • Fiebre alta 100.4°F o más
  • Vómitos
  • Dolor de garganta
  • Dolor de cabeza
  • Diarrea que dura más de unos pocos días

Estos síntomas podrían ser un signo de una infección como faringitis estreptocócica, infección del tracto urinario, gastroenteritis, rotavirus, salmonela, E. coli, campilobacteriosis y shigelosis.

Algunas otras causas posibles de dolor de estómago incluyen apendicitis, obstrucción intestinal y parásitos.

Un niño vomitando puede ser una pesadilla para los padres. Por supuesto, la principal preocupación es ayudar a su hijo a sentirse mejor, pero el sueño perdido tanto para el niño como para los padres y todo lo que hay que limpiar (para los niños pequeños que no llegan al baño) no es ninguna broma. Hay muchas cosas que pueden causar vómitos. Algunas causas posibles son malestar, conmoción cerebral, mareo por movimiento, ansiedad y estrés. Pero, sobre todo, el vómito es causado por una infección del tracto digestivo (gastroenteritis), comúnmente llamada gripe estomacal. Esta es causada por virus comunes del día a día, y puede causar náuseas y diarrea. Estas infecciones normalmente son cortas y no son peligrosas, pero hay que hay estar atentos.

Los niños que sufren de vómitos y diarrea pueden deshidratarse, restringiendo al cuerpo de nutrientes y agua y provocando más enfermedades.

Lo Que Usted Puede Hacer

Mantenga la calma. El vómito puede asustar a los niños y a los padres. Si usted demuestra calma y tranquiliza a su hijo, a él le será más fácil mantener la calma también. Calmarlo y evitar la deshidratación le ayudará a recuperarse.

Rehidratación oral

Cuando un niño está vomitando, es importante reemplazar rápidamente los líquidos perdidos. Deles un pequeño trago de fluidos a menudo. Los mejores líquidos para usar son las soluciones de rehidratación oral. Tienen una combinación de líquidos y minerales que ayudarán a su hijo a mantenerse hidratado. Suelen estar disponibles en supermercados y farmacias. Consulte con el médico para ver si hay uno específico que sea más apropiado. (Los medicamentos de venta libre normalmente no se recomiendan para los niños. Un médico puede darle la prescripción si es necesario)

Consejos para la rehidratación

Bebés menores de un año: No les dé agua a menos que el médico se lo indique. Si el niño tiene menos de dos meses y vomita en todas las comidas, llame al médico inmediatamente.

Bebés amamantados: Si el niño vomita toda la comida más de una vez, aliméntelo en períodos cortos (5-10 minutos) cada dos horas. Si los vómitos continúan, llame al médico.

Bebés alimentados con fórmula: Deles dos cucharaditas de una solución electrolítica oral sin sabor cada 15 minutos. Si no lo vomitan en dos horas, usted puede aumentar gradualmente la cantidad que les da. No les dé más de lo que normalmente beben cuando amamantan. Cuando pasen 8 horas sin vomitar, inténtelo de nuevo con la fórmula. Empiece con cantidades pequeñas y aumente a medida que el niño pueda manejarlo. Después de 24 horas, vuelva a su esquema normal de alimentación.

Niños de 1 año o más: Deles un pequeño trago (esto puede variar según la edad/tamaño de su hijo) de líquidos suaves cada 15 minutos. Si siguen vomitando, disminuya la cantidad de bebida. Evite los jugos, las gaseosas y las bebidas deportivas. Después de 8 horas sin vomitar, pruebe con alimentos sólidos. Que ellos digan cuando tienen hambre y empiece con alimentos suaves como galletas saladas o tostadas. Después de 24 horas sin vomitar, regrese a su esquema normal de alimentación.

Recuerde que los virus que causan la gastroenteritis pueden propagarse fácilmente a otros, así que mantenga a su hijo en casa lejos de la escuela u otros lugares hasta que pase 24 horas sin vomitar. Asegúrese que se lavan bien las manos, y a menudo, para protegerse contra este tipo de infecciones.

Cuando Llamar Al Médico

Usted debe llamar al médico si su hijo se niega a beber los líquidos o si los vómitos no se detienen después de que haya tratado de mantenerlo hidratado. Si observa los siguientes signos de deshidratación, llame al médico.

Para los bebés: no hay lágrimas cuando lloran, menos de 4 pañales mojados en un día, irritable, parecen débiles o flácidos, un sitio blando en la cabeza del bebé que parece más hundido de lo normal o deprimido.

Para niños y adolescentes: sin orinar en 6-8 horas, boca seca, piel seca, inactividad o disminución del estado de alerta, somnolencia excesiva, respiración rápida, pulso rápido o débil, ojos hundidos.

Otros signos de que necesita llamar al médico incluyen: vómitos en un bebé menor de dos meses de edad, vómitos posteriores a un traumatismo craneal, vómitos de color verde brillante o amarillo, vómitos con sangre o vómitos marrones o si su vientre está duro o hinchado entre episodios de vómitos.

La diarrea es cuando las deposiciones son sueltas y acuosas y el niño necesita ir al baño con más frecuencia. Es un problema común y normalmente dura de 1 a 2 días. Si dura más tiempo, es probable que su hijo tenga un problema más grave. La diarrea puede ser de corta o larga duración.

A corto plazo (agudo): Dura de 1 a 2 días y luego desaparece. Es causada por alimentos o agua contaminada o por un virus.

Largo plazo (crónico): Esto puede durar varias semanas y puede ser causado por otro problema de salud como el síndrome del intestino irritable o una enfermedad intestinal. Algunas posibilidades son la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn, la enfermedad celíaca y la giardiasis.

Causas

Hay muchas posibles causas de diarrea, incluyendo:

  • Infección bacteriana
  • Infección viral
  • Problemas digestivos (tolerancia a los alimentos)
  • Respuesta del sistema inmunitario a ciertos alimentos (alergia)
  • Parásitos que provienen de la comida o del agua
  • Reacción a la medicación
  • Enfermedad intestinal
  • Trastorno intestinal funcional como el síndrome del intestino irritable
  • Cirugía del estómago o de la vesícula biliar

Síntomas

Los síntomas de la diarrea pueden variar de una persona a otra. Pueden incluir

  • Calambres
  • Dolor abdominal
  • Hinchazón
  • Malestar estomacal
  • Necesidad urgente de usar el baño
  • Fiebre
  • Heces sanguinolentas
  • Deshidratación
  • Incontinencia

Tratamientos

El tratamiento de la diarrea también varía de una persona a otra, dependiendo de la edad, salud y gravedad del problema.

La deshidratación es lo más importante a tener en cuenta cuando se trata de la diarrea. Por lo tanto, el tratamiento implica el reemplazo de esos líquidos. Si hay una infección bacteriana, el médico puede recetar antibióticos. Si su hijo está deshidratado, estas son algunas cosas que puede hacer:

  • Dales bebidas con soluciones de glucosa y electrolitos
  • No les dé jugo o soda.
  • No le dé agua corriente a un bebé
  • No permita que los niños de cualquier edad beban mucha agua.
  • Continúe amamantando al bebé
  • Continúe usando la fórmula para bebés

Cuando Ver Al Médico

Si su hijo está sufriendo de un caso severo de diarrea que no desaparece, podría ser una señal de algo más serio y debería contactar a su médico. Si su hijo no puede mantener su rutina diaria, tal vez necesite hablar con el doctor.

Los problemas en la barriguita nunca son divertidos, especialmente con los pequeños. Si su hijo tiene náuseas, dolor de estómago, vómitos o diarrea, llámenos, venga a vernos o reserve su lugar en la fila. ¡En Just 4 Kids, cuidaremos muy bien de su hijo!